NOVELAS PULP
Las novelas pulp, llamadas así por estar hechas con desecho de pulpa de papel, aparecieron en Estados Unidos en plena depresión económica. Con el pueblo sumido en la pobreza, estas novelas baratas ofrecían evasión y entretemiento a muy bajo precio. Durante los años 50 y 60 en EEUU se podía encontrar fácilmente una gran variedad de estas novelas. Muchas de ellas eran eróticas, y uno de los temas favoritos era el lesbianismo.
Aunque este tipo de novelas también era consumido por lesbianas, estaban dirigidas principalmente a un público masculino heterosexual. Pensadas para complacer tanto a los editores como a la sociedad de la época, la mayoría de ellas retrataba a lesbianas que finalmente eran “redimidas” y salvadas por un hombre de su dolorosa existencia, se volvían castas doncellas, culminaban en el suicidio, la muerte o el alcoholismo; dejando mensajes muy negativos y en algunos casos, explicando esta clase de conductas “enfermas” como consecuencia de malas relaciones entre padre e hija, una vida miserable o la tentación de alguna predadora sexual.
En los mismos títulos y descripciones de estos relatos abundaban palabras de carácter negativo como prohibido, extraño, vergonzoso, retorcido, pecado o perversión; acompañando a otras (también negativas en la época) como gay, dyke, butch o lesbiana. Algunas de ellas incluso eran presentadas como frutos de investigaciones científicas basadas en casos supuestamente reales, por ejemplo “La lesbiana en nuestra sociedad…un problema que debe ser resuelto…historias de casos detallados sobre el tercer sexo”.
Muchas de estas novelas eran escritas por hombres, en algunos casos bajo seudónimos femeninos; como también muchas fueron escritas por mujeres, bajo seudónimos o sin ellos. Valerie Taylor, Paula Christian, Ann Bannon, Patricia Highsmith (como Claire Morgan), Marion Zimmer Bradley (como Lee Chapman o Miriam Gardner) y Marijane Meaker (como Ann Aldrich o Vin Packer) son algunas de ellas.

Tú me asustas, me da miedo pensar, que el tiempo no se detendrá, que el cuerpo es un espacio temporal...
Tú me asustas, me pones a temblar, la sangre siempre pide más, la sangre no se puede controlar...
Hoy que el amor es un efecto especial que todos pueden vivir, que todos pueden comprar...
No sé de que color me va a poner hoy, no sé de que tamaño puedo ser hoy, ni sé de que color te siento...